Un arduo camino hacia la Constitución de Ucrania

El 28 de junio del año 1996 la Verjovna Rada (Parlamento) de Ucrania aprobó la Constitución Nacional. Este importante acontecimiento llegó a ser el resultado de un prolongado y polifacético proceso constitucional que, sin duda alguna, corresponde a varios momentos relevantes e incluso cruciales de la historia moderna de Ucrania.

Sin embargo, el proceso constitucional de nuestro país tiene una historia mucho más larga. Los orígenes de nuestra Carta Magna se remontan a “Ruska pravda” (la Verdad de la Rus) del siglo XI, “Los Estatutos Lituanos” del siglo XVI, los actos del período del Hetmanato cosaco del siglo XVII – en otras palabras, las actas constitucionales que colocaron a Ucrania al mismo nivel de otros países europeos. Un lugar especial en este proceso lo ocupa la Constitución de Pylyp Orlyk del año 1710, que adelantó significativamente su tiempo. Fue adoptada cuando los legisladores franceses y británicos apenas comenzaban a desarrollar las ideas humanitarias y los principios civiles. Durante el período de la Revolución ucraniana de los años 1917-1921 el país también contó con su propia constitución, donde la República Popular Ucraniana se proclamaba como un estado independiente y soberano.

La Unión Soviética que tenía numerosas leyes fundamentales en el transcurso de sus 70 años de existencia, pese a proclamar un cierto conjunto de valores democráticos, en la práctica no dejaba a su población gozar de los derechos humanos y llegar a conocer las obligaciones por parte del estado con relación a sus ciudadanos. La Constitución de la URSS del año 1977 (y sus respectivas copias en todas las repúblicas socialistas soviéticas que fueron adoptadas en 1978), del lado puramente formal podría considerarse como una de las más democráticas en Europa, pero por el otro lado fijaba la existencia de un solo partido – el comunista, volviendo así a consolidar el totalitarismo dentro del país.

La creación de una nueva constitución ucraniana comenzó con la adopción de la Declaración sobre la Soberanía Estatal de Ucrania el 16 de julio de 1990. Ya el 3 de octubre de 1990 fue convocada la Comisión constitucional para elaborar el proyecto de una nueva Carta Magna para el país. La desintegración subsiguiente de la URSS, el Acta de Declaración de Independencia de Ucrania del 24 de agosto de 1991, así como el referéndum nacional del 1º de diciembre del mismo año mostraron el apoyo del todo el pueblo a la independencia de Ucrania, lo que exigía la aceleración del proceso de la creación de la base jurídica del funcionamiento propio de la sociedad en el joven estado.

En el transcurso de los años siguientes tanto la Comisión constitucional mencionada, como el Presidente y la Verjovna Rada (Parlamento) de Ucrania presentaron varios proyectos de la Constitución, los cuales fueron activamente discutidos, ampliados y enmendados. Las cuestiones de la separación de poderes y de la propiedad, los futuros símbolos del Estado, el estatus de la lengua ucraniana, así como el estatus de la República Autónoma de Crimea provocaron las discusiones más arduas entre los diputados del parlamento ucraniano. En cualquier caso, los legisladores finalmente encontraron la posibilidad de llegar a un acuerdo que conciliaba las diferentes opiniones.

Las funciones legislativa, judicial y ejecutiva del Estado fueron proclamadas separadas, como poderes independientes, para que se pueda establecer un sistema de controles, equilibrios y contrapesos que limitara las facultades del gobierno y protegiera los derechos individuales. La bandera de colores azul y amarillo, aunque asustaba a algunos comunistas por su significado histórico en las guerras anteriores por la independencia ucraniana, fue definida como la bandera nacional. El Tryzub (Tridente) de Volodymyr, Príncipe de la Rus de Kyiv en el siglo X, fue aprobado como el Escudo Estatal de Ucrania. La lengua ucraniana fue fijada como el único idioma estatal. Crimea obtuvo el estatus autónomo especial, lo que abrió camino al desarrollo propio del pueblo tártaro de Crimea dentro del Estado Ucraniano independiente.

La aprobación de una nueva Constitución, el año en que Ucrania conmemoraba su 5º Aniversario de la Independencia, marcó la culminación de una importante etapa en el desarrollo de nuestra sociedad y Estado, en la formación de nuestro sistema nacional de derecho y en el establecimiento de fundamentos legales de una Ucrania verdaderamente soberana e independiente.

La fecha que estamos celebrando hoy – el 21º Aniversario de aprobación de la Constitución de Ucrania – nos da la posibilidad, a los descendientes de aquellos, quienes reflejando su propia práctica política presentaron al mundo, de aquel entonces, los artículos democráticos de la Constitución de Pylyp Orlyk en medio del reinado de las tiranías monárquicas, de apreciar nuevamente el camino recorrido a través de los siglos.

Las profundas raíces de las tradiciones democráticas del pueblo ucraniano, en los tiempos difíciles de la renovación de nuestra independencia, nos permitieron alcanzar el acuerdo por el camino de las negociaciones, evitar derramamientos de sangre y agudos enfrentamientos internos, por las que pasaron prácticamente todos los países post-soviéticos. Pudimos vencer una importante cantidad de desastres económicos, sociales y naturales y demostrar la fortaleza de nuestro espíritu nacional.

Semejantes transformaciones abruptas ocurridas a lo largo de períodos de tiempo relativamente cortos, no acontecían con frecuencia en otros países. Por ello los últimos 26 años de nuestra Independencia y los 21 años de la existencia de la Constitución Ucraniana nos permiten mirar con esperanza y optimismo al futuro, conscientes de las fuerzas creadoras del Pueblo Ucraniano y de su firme determinación a defender nuestra soberanía, construir una sociedad justa y democrática y asegurar una vida digna a las generaciones venideras.

 

Junio 2017